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jueves, 5 de febrero de 2015

Perseverar en la oración

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

Colosenses 4:2-4  Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; orando también al mismo tiempo por nosotros, para que Dios nos abra puerta para la palabra, a fin de anunciar el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso, para que lo manifieste como debo hablar.

1 Tesalonicenses 5:17  Orad sin cesar.

~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

Esto significa que no sólo debemos orar con continuidad, sino que aun debemos luchar para tener esta continuidad. Casi todo lo que nos rodea obstaculiza nuestra oración. Por esa razón, si queremos orar, debemos ir en contra de la marea, en contra de la corriente de nuestro medio ambiente. Si dejamos de orar, nos arrastrará la corriente. Sólo la oración nos capacita para ir en contra de la corriente. Por consiguiente, debemos perseverar en la oración, debemos orar con persistencia.

Día tras día, tenemos que ejercitarnos para orar. Incluso deberíamos apartar ciertos momentos durante el día para orar. No debemos excusarnos diciendo que no tenemos la carga de orar. Ore aun cuando no sienta ninguna carga, o cuando aparentemente no tenga nada que decirle al Señor. Usted siempre tiene muchas cosas que contarles a los demás. ¿Por qué no va al Señor y le cuenta las mismas cosas que les contaría a ellos? Si no sabe qué decirle al Señor, puede orar así: “Señor, vengo a Ti, pero no sé qué decir, ni sé cómo orar. Señor, enséñame a orar y dime qué debo decir. Señor, ten misericordia de mí en este asunto”. Si usted ora de esta manera, se dará cuenta de que a menudo surgirá una oración genuina. De hecho, cuando usted cree que tiene la carga de orar, tal vez su oración no sea genuina. Pero si usted acude al Señor en oración, aun sin ninguna carga, y le dice que no tiene nada que decir, se sentirá refrescado en el Señor y capaz de orar genuinamente. Cuando abrimos nuestro ser al Señor y reconocemos que no sabemos qué decirle, respiramos un aire espiritual fresco, y somos preservados en la gracia del Señor.

Pablo nos alienta también a velar en oración. Debemos velar en contra del enemigo. No sabemos lo que pueda suceder en los minutos que siguen. Debemos velar porque la vida cristiana es una vida de luchas, una vida de guerra.

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